sábado, 4 de enero de 2014

Adiós, solo digo, adiós..

Diario, creo que es el momento de decir adiós a todo e irme a Hades o donde los dioses me lleven.. Verás, esta mañana tras una larga discusión entre mi esposo y algunos de sus sirvientes, se ha desmantelado que el oráculo no mentía, y que Edipo, fue el que mató a Layo en ese viaje que se cruzaron mientras Layo se iba a Corinto, y Edipo venía a Tebas. Se ve que en el camino el cochero de Layo, empujó a Edipo para que se desviara del camino, o se apartase, entonces Edipo con toda su rabia mató a todos los que habían menos a uno que consiguió escapar.. Edipo es mi hijo, y ha matado a su padre... No puedo creer que sea verdad que yo me haya casado con mi propio hijo.. No se que siento ahora mismo, si rabia, asco, enfado... Solo se que durante todo este tiempo he vivido una mentira. Voy a contar todo lo que han llegado a mis oídos, Edipo ha mandado que viniese el criado al que mandé a las montañas a vivir para que contara todo, se ve que a la persona que dio a Edipo, lo adoptaron los reyes de Corinto y él así se hizo rey... Me voy, me he encerrado en la habitación y pienso en acabar con esta vida...Hasta siempre Tebas, y espero que los dioses, sepan cuidar mis hijos..

Querido diario

Hace muchos años que no escribo y me han pasado miles de cosas. La última vez que escribí, escribí con lágrimas en los ojos por mi difunto antiguo esposo.. Pero ahora todo a cambiado. Días después de la muerte de Layo, apareció un joven muy opuesto llamado Edipo, hijo de los reyes de Corinto. Rehíce mi vida con él, me casé y hemos tenido juntos cuatro hijos. Los cuales, ellos me han dado la vida otra vez, tanto mis hijos como mi marido. Es un buen rey, aunque a veces se cabrea demasiado con las cosas o se las toma muy en serio. Pero aún así estoy muy feliz con él. Nuestros hijos son dos varones y dos hembras, muy preciosos por cierto. Me gustaría poder demostrar su belleza, pero por razones personales no puedo. Tengo una anécdota muy divertida que os puedo contar diario.. Estábamos celebrando el cumpleaños de nuestra hija pequeña, cuando a Edipo sin querer se le cayó el regalo que teníamos pensado regalarle por la ventana de nuestro palacio.. Él se disculpó con su hija, pero Creonte, lo recogió y gracias a los dioses, el regalo no estaba roto, ni tenía un solo rasguño. Nuestra hija se pensaba que ya no tenía regalo, pero cuando lo vio se le puso una cara de felicidad... Nunca había visto una cara así..

Su espada..

No le dio tiempo a utilizarla..

Se ha marchado y me ha dejado sola.

Después de tanto tiempo preparando este viaje, hoy  ha decidido irse, y también de mi lado para siempre. No voy a tardar mucho en decirte, diario, que Layo ha sido asesinado por una manada de bandidos. Yo ahora mismo les deseo toda la mala suerte que los dioses les puedan dar a esos malnacidos!. No puede ser... me he quedado viuda y tan joven... aún recuerdo cuando me casé, con qué sensaciones viví eso, y con qué felicidad... Es increíble como pasa el tiempo y como pasan los días... parece que fue ayer cuando nos dimos el primer beso.. Pero me voy a tener que acostumbrar a estar sin él. Lo más curioso, es que ha venido uno de los criados, el mismo al que le di mi hijo, y me ha rogado que lo mande a vivir a las montañas, y que esta vez sea para siempre. Ante tanta suplica al final he aceptado su petición y espero que esté bien. Hoy creo que empieza mi vida como viuda. Cuantas lágrimas lanzaré...

Tengo noticias de mi hijo!

Gracias a los dioses, hoy ha llegado información a mis oídos de que mi hijo, esta con vida, que suerte. El criado al que se lo mandé ha vuelto a casa, a trabajar como tal. Y me ha dicho que le dio mi hijo a  un pastor que había en las montañas y que estaba seguro de que lo cuidaría mejor que él, espero que no esté equivocado. Pero tengo mas noticias, Layo ha pensado en encaminarse hacia Corinto, no se sus motivos, pero dentro de un tiempo se irá, y lo acompañarán  cinco personas de nuestro servicio.

Su cuna..

Aquí dejo la cuna que un madero nos regaló para nuestro hijo..

Hoy, ha nacido..

Querido diario, hoy te escribo para contarte, que mi embarazo ha sido terrible, pero que hoy por fin ha salido nuestro hijo, de Layo y mío. He de contar que he estado un poco asustada por todo lo que nos venía encima. El oráculo anunció a Layo que su propio hijo, lo mataría y que se casaría con su madre, es decir, conmigo. Si te soy sincera, no sabía que hacer, no sabía si llorar o abandonar a mi hijo a su suerte. ¿Como puede ser que estas cosas solo me pasen a mi? Aún recuerdo cuando vivía con mis padres que un día me tocó elegir si tomarme uvas o solo vino para desayunar. Nunca me ha gustado elegir, y se que una cosa no tiene nada que ver con la otra, pero sin venir a cuento, me he recordado de ese día. Antes era todo tan fácil. Mi señor, Layo, estaba decidido a matar a nuestro hijo. Pero antes de que ese disparate sucediese, mi mente se ha despertado, y he decidido donarselo a un criado. Para que lo cuidase en su casa que está en las montañas. Ay! diario... ya empiezo a echarle de menos.